Salvando vidas en el momento crítico
La vida puede cambiar en un instante. Los accidentes de tránsito, las caídas graves o las lesiones por impacto requieren una respuesta médica inmediata y coordinada. La cirugía de trauma es una rama altamente especializada enfocada en tratar lesiones severas que amenazan la vida, priorizando la estabilización del paciente y el control de daños en los momentos más críticos.
Nuestro objetivo frente a un trauma severo es actuar con rapidez, precisión y bajo los más altos estándares médicos para salvar vidas y preservar la función de los órganos afectados.
Diagnósticos y Lesiones Más Frecuentes en Trauma
A diferencia de las urgencias médicas por enfermedades, el trauma es causado por fuerzas externas. A continuación, te explicamos las situaciones más comunes que atendemos en la sala de emergencias:
1.- Traumatismo abdominal cerrado (impactos severos)
Ocurre frecuentemente por accidentes automovilísticos (como el impacto contra el volante), accidentes en motocicleta o caídas desde gran altura. Aunque no hay heridas abiertas, los órganos internos pueden sufrir daños graves.
Señales de alerta: Dolor abdominal intenso tras un golpe, moretones extensos (como la marca del cinturón de seguridad), abdomen distendido (hinchado) y signos de presión arterial muy baja (mareos, palidez extrema).
El procedimiento: Si hay sangrado interno activo, se realiza una cirugía abierta (laparotomía exploratoria) para identificar y detener la hemorragia. Los órganos más afectados suelen ser el bazo y el hígado, los cuales son reparados o, si el daño es irreversible, extraídos parcial o totalmente para salvar la vida.

2.- Traumatismo abdominal penetrante
Se trata de lesiones donde un objeto perfora la pared abdominal, como ocurre con heridas por armas blancas (cuchillos) o armas de fuego.
Señales de alerta: Presencia de una herida visible, sangrado activo, dolor extremo y pérdida de consciencia o debilidad extrema.
El procedimiento: Estas lesiones casi siempre requieren una cirugía de emergencia inmediata para explorar la cavidad abdominal, detener el sangrado de vasos sanguíneos importantes y reparar las perforaciones en los intestinos u otros órganos para evitar infecciones letales (peritonitis).



